Samon es un videojuego que transforma el rastro de arena de los jardines zen en un puzzle lógico basado en la búsqueda de caminos de Hamilton. El juego se sitúa en un monasterio japonés donde el jugador actúa como un monje novicio que debe rascar la arena para crear patrones estéticos. La mecánica central consiste en trazar un único camino continuo que cubra cada celda del jardín exactamente una vez, terminando en la puerta de entrada, lo que corresponde formalmente a un camino de Hamilton en un grafo de cuadrícula.
El diseño aborda la complejidad matemática de la regla básica, que en jardines abiertos permite millones de soluciones válidas, haciendo el juego trivial. Para añadir dificultad y profundidad estética, el sistema introduce métricas de puntuación basadas en la 'calma' visual: el número de giros o cambios de dirección en el rastro. Un rastro con menos giros se considera más armonioso y recibe un sello de aprobación del abate. El juego utiliza un solucionador exacto para calcular la 'paridad' (el mínimo de giros) y determinar la dificultad de cada nivel. Además, incorpora obstáculos (piedras) que restringen el movimiento y crean caminos obligatorios, eliminando la redundancia de soluciones. Este enfoque combina la tradición cultural del rastro zen con la teoría de la computación y la estética, ofreciendo una experiencia que equilibra la satisfacción de la resolución lógica con la contemplación estética del orden creado en el caos.
