El Parlamento de Sajonia aprobó este miércoles, con 60 votos a favor y 53 en contra, una amplia reforma de la ley de policía que dota a los investigadores de nuevas competencias de vigilancia digital. La medida entró en vigor este jueves. La coalición minoritaria de CDU y SPD necesitó el apoyo del BSW, cuyos once diputados respaldaron la iniciativa; formaciones de la oposición como Los Verdes, La Izquierda y AfD rechazaron el texto, mientras un diputado del SPD se abstuvo.
La norma autoriza el uso de inteligencia artificial en sistemas de videovigilancia automatizada en puntos calientes de criminalidad, con capacidad de reconocer y seguir personas entre cámaras, identificar patrones de conducta, detectar objetos peligrosos y practicar identificación biométrica remota en tiempo real. También se permitirá el uso de lectores ocultos de matrículas para localizar vehículos robados en circulación.
En el ámbito digital, los investigadores podrán cotejar rostros y voces con datos accesibles en internet y desplegar troyanos estatales para vigilar comunicaciones en servicios de mensajería cifrada como WhatsApp. En el plano analógico, la coalición incluyó nuevas competencias en defensa antidrones. A cambio del respaldo del BSW, el Gobierno descartó la herramienta de análisis masivo Palantir y limitó los tasers a unidades especiales.
La reforma se cerró bajo presión de plazos: a principios de 2025, el Tribunal Constitucional sajón declaró inconstitucionales partes de la ley anterior y fijó como límite el 30 de junio. Grupos de derechos civiles como el Chaos Computer Club advirtieron del riesgo de abuso de la nueva infraestructura de vigilancia. La oposición necesitaría al menos 30 escaños para presentar una nueva demanda, cifra que no alcanza.
