El primer ministro español, Pedro Sánchez, ha expresado su apoyo a un aumento del gasto militar en Europa, marcando un cambio significativo en la postura tradicional de España. En una entrevista reciente, Sánchez argumentó que la guerra en Ucrania ha demostrado la necesidad urgente de que los países europeos fortalezcan sus capacidades de defensa y reduzcan la dependencia de Estados Unidos en materia de seguridad.
Esta declaración se produce en un contexto de creciente debate sobre la seguridad europea tras la invasión rusa de Ucrania, con varios países incrementando sus presupuestos de defensa. Sánchez señaló que España está considerando aumentar su inversión en defensa, aunque no especificó cifras concretas. El primer ministro también abogó por una mayor coordinación y cooperación entre los países europeos en materia de defensa, sugiriendo una posible revisión de la política de no participación de España en ciertas iniciativas militares europeas. La postura de Sánchez refleja una creciente presión para que Europa asuma una mayor responsabilidad en su propia seguridad, especialmente en un momento de incertidumbre geopolítica.
