Ryan Bigg, desarrollador con 20 años de experiencia, ha decidido abandonar la industria tecnológica tras someterse a más de 30 solicitudes de empleo y recibir rechazos de 24 empresas. El autor, conocido por su trabajo en Ruby y JavaScript, atribuye esta decisión a la saturación del mercado actual, que exige habilidades en inteligencia artificial que, según Bigg, nadie domina realmente para impulsar objetivos empresariales. Bigg, que vive en Warrnambool y trabaja de forma remota, ha destacado su capacidad para gestionar equipos y entregar valor a accionistas, pero afirma que el proceso de rechazo le causa un daño mental significativo. Con la distancia de Melbourne (3,5 horas en tren) haciendo inviable el trabajo híbrido, concluye que no hay espacio para él en el sector tecnológico y planea explorar otras opciones profesionales.
