Una investigación de Citizen Lab, publicada el jueves, sostiene que una unidad rusa de investigación accedió en junio de 2021 al iPhone del opositor Andréi Pivovarov con el dispositivo UFED de Cellebrite, tres meses después de que la empresa forense israelí hubiera anunciado el cese inmediato de ventas y la terminación de licencias en Rusia. Pivovarov, exdirector de Open Russia, fue detenido en mayo de 2021, y sus dispositivos, un iPhone 12 y un MacBook, quedaron en manos de las autoridades. Documentos judiciales muestran que el Centro de Peritaje Criminalístico ruso empleó UFED para extraer mensajes de WhatsApp y Telegram y buscar términos políticos y nombres de figuras de la oposición.
El caso expone las limitaciones de las políticas de control de exportaciones de tecnología de vigilancia: una vez vendido el hardware, las empresas no pueden impedir su uso por clientes vetados. Cellebrite sostiene que cualquier uso posterior a marzo de 2021 en Rusia es «totalmente no autorizado» y que terminó contratos y licencias, pero no ha detallado si exige el desmantelamiento de los dispositivos. Expertos instan a la compañía a desactivar remotamente sus herramientas y a incorporar marcas de agua criptográficas que permitan rastrear cada extracción. Este episodio se suma a ceses previos de Cellebrite en Bangladés, China, Hong Kong, Birmania y Serbia.
