Al menos doce personas murieron y otras 34 resultaron heridas en un ataque nocturno ruso contra Kiev, según informaron este jueves las autoridades ucranianas. El alcalde de la capital, Vitali Klichkó, confirmó el balance de doce fallecidos, mientras el Servicio Estatal de Emergencias cifró los heridos en 34. El presidente Volodímir Zelenski denunció en redes sociales que el ataque, preparado durante tiempo, combinó munición balística, misiles de crucero y drones con el objetivo de causar el mayor daño posible a infraestructuras civiles.
En Kiev resultaron dañados edificios residenciales —entre ellos uno de varias plantas cuyo piso superior quedó destruido—, un hospital infantil y una escuela. Además, una persona perdió la vida en la región de Kiev y cerca de 40 personas resultaron heridas en total, según Zelenski. En la provincia de Odesa, drones rusos atacaron un puesto fronterizo con Moldavia, y en la de Cherníguiv golpearon infraestructura de gas.
Zelenski advirtió de que, mientras Moscú destina recursos a misiles balísticos y a la escalada del conflicto, Ucrania carece de una defensa antibalística suficiente —los sistemas Patriot siguen siendo insustituibles— y la comunidad internacional no siempre responde como debería. El viernes fue declarado de luto oficial en Kiev, con banderas a media asta y prohibición de actos de ocio.
