El vice presidente del Consejo de Seguridad de Rusia, Dmitri Medvedev, ha advertido a la administración estadounidense de que una posible bloqueo de su sistema de comunicaciones alternativo, Rasswet, podría derivar en un conflicto armado en el espacio. En una publicación en Telegram, Medvedev utilizó la metáfora de un adorno de árbol de Navidad caído para describir cómo los satélites de Starlink podrían descender y destruirse si se impide el desarrollo de la infraestructura rusa. Esta amenaza se produce en un contexto de creciente tensión, tras la solicitud de la Ucrania de imponer sanciones a las entidades rusas que apoyan el proyecto, y tras la pérdida de acceso a las antenas de Starlink por parte del ejército ruso.
Rasswet, un sistema de comunicación satelital ruso, ha lanzado 32 satélites desde marzo y julio de 2026, aunque uno de ellos se ha desintegrado en la atmósfera. Los expertos estiman que el sistema podría estar operativo para 2027, lo que representaría un riesgo significativo para la seguridad de Ucrania, que podría ser atacada en tiempo real. La capacidad de Rusia para operar su propia infraestructura de comunicaciones es crucial para su estrategia militar, especialmente tras la desactivación de las antenas de Starlink en territorio ruso. Aunque el mecanismo exacto de ataque a la red de más de 11.000 satélites de Starlink sigue siendo incierto, la amenaza de provocar una catástrofe masiva en el espacio, similar a la de un impacto de meteorito o una explosión a gran altitud, es una posibilidad concreta que Medvedev ha planteado como una opción de respuesta a las presiones de Washington.
