Un nuevo estudio publicado en el Journal of Avian Biology revela que el ruido del tráfico está alterando el canto matutino de las aves urbanas, provocando que comiencen a cantar antes de lo habitual. Investigadores de la Universidad de Sevilla, España, descubrieron que dos especies comunes, el gorrión doméstico y el mirlo sibilino, adelantaron el inicio de su canto en aproximadamente 20 minutos cuando se reprodujeron sonidos de tráfico grabados antes del amanecer. El estudio, realizado en doce calles arboladas de Sevilla, también encontró que incluso ráfagas repentinas de tráfico en calles tranquilas podían adelantar el canto de los gorriones. Los investigadores sugieren que el ruido del tráfico interfiere con la comunicación acústica de las aves, lo que podría tener consecuencias negativas para su reproducción y alimentación. El estudio subraya la sensibilidad de las aves urbanas al ruido ambiental y aboga por medidas para reducir la contaminación acústica, como la disminución del tráfico o la implementación de barreras vegetales.
