La edición de Milán de Vogue World, que se ha cerrado esta semana, ha generado una reacción negativa en redes sociales debido a la inclusión de robots humanoides de la empresa china Unitree en la actuación 'The Age of Intelligence'. Los robots, que caminaron por la pasarela sin ropa y realizaron gestos como un lazo o una ola, fueron criticados por su apariencia mecánica y la reacción de los asistentes, incluyendo al director creativo de Valentino, Alessandro Michele, quien mostró una expresión de incomodidad que se volvió viral. A pesar de que el evento, en su quinto año, se presentó como un tributo al artesanía italiana y al toque humano, la atención mediática se centró exclusivamente en la tecnología, ignorando la moda presentada. Esta controversia se enmarca en la creciente colaboración de Vogue con grandes tecnológicas como Meta, OpenAI y Apple, y en la expansión del evento hacia ciudades como San Francisco. Expertos en la intersección entre moda y tecnología señalan que esta presentación no refleja el verdadero avance en el sector, como las colaboraciones con artistas como AA Murakami, y sugieren que la estrategia de Vogue de alinear la marca con los símbolos de la riqueza tecnológica podría estar alienando a una parte de su audiencia durante la crisis de coste de vida actual.
