Un vehículo terrestre no tripulado (UGV) ucraniano, denominado TW 12.7 y armado con una ametralladora, mantuvo una posición de primera línea durante más de seis semanas, según informó el comandante de la compañía de UGV de ataque NC13, Makar. El vehículo reemplazó a un equipo de infantería en un cruce disputado, realizando patrullas diarias y proporcionando fuego de supresión, retirándose cada noche a una ubicación segura. Durante la misión de 45 días, el TW 12.7 respondió a múltiples solicitudes de fuego y las ejecutó con éxito, impidiendo el avance de las fuerzas rusas.
Este despliegue subraya la creciente fiabilidad de los UGV de ataque producidos en Ucrania, que combinan estaciones de armas estabilizadas, óptica diurna y nocturna y enlaces de control remoto para mantener una presencia constante en zonas expuestas o letales. Makar indicó que estos sistemas están siendo utilizados rutinariamente para apoyar los avances de la infantería, reforzar las líneas defensivas y llevar a cabo tareas de sabotaje. La creciente dependencia de la robótica terrestre en Ucrania, impulsada por la necesidad de contrarrestar la superioridad numérica y de potencia de fuego de Rusia, también ha llevado a un enfoque en la formación de operadores, con hasta seis semanas de instrucción antes del despliegue. Se están realizando pruebas de estrés y evaluaciones de fuego real para mejorar los diseños de los fabricantes y fomentar la colaboración entre empresas de defensa.
