La ministra de Defensa, Margarita Robles, firmó el pasado 1 de septiembre la orden de ascenso a coronel del guardia civil Antonio Balas, jefe del departamento Anticorrupción de la Unidad Central Operativa (UCO). El ascenso implicaba un cambio de destino, ya que el puesto está reservado a un teniente coronel, pero la ministra accedió a la petición del fiscal Anticorrupción Luis Pastor y del juez Ismael Moreno para que Balas continuara al frente del caso Koldo-Cerdán, que se instruye en la Audiencia Nacional.
La orden ministerial, publicada en el Boletín Oficial de Defensa, establece una comisión de servicio que se prolongará hasta que concluyan las causas que la motivan, se incorpore el adjudicatario de la vacante, Balas obtenga nuevo destino o se cumpla el plazo máximo legalmente previsto.
La directora de la Guardia Civil, Mercedes González, ya había firmado el ascenso a finales de junio, pero la doble dependencia militar del cuerpo obligaba a la rúbrica de Robles. Tanto el informe del fiscal Pastor como el auto del juez Moreno solicitaban que Balas siguiera en su puesto "por el tiempo necesario" para el avance de la investigación, dado su papel relevante en la instrucción del caso.
Con cerca de dos décadas en el departamento, Balas ha liderado la parte policial de varias causas de corrupción vinculadas al PSOE y al actual Gobierno, aunque su labor ha sido objeto de críticas públicas y de errores reconocidos en juicios recientes.
