Jeremiah Johnson (1972) fue la película favorita de Robert Redford, y este artículo explora las razones profundas detrás de esa conexión personal. La cinta cuenta la historia de un antiguo soldado que abandona la civilización para vivir como ermitaño en las montañas del oeste americano. Redford rodó partes significativas de la película en las laderas del Monte Timpanogos en Utah, unas tierras que habían capturado su corazón de joven y que más tarde se convertirían en su hogar, Sundance. La importancia de la relación es el núcleo de esta película, y Redford se sintió atraído por la versión del guionista John Milius, resistiéndose a la insistencia de Warner Bros por rodar en backlot. Sin los paisajes reales de Utah, esta película no existiría. Redford la llamaba «pre-western» — finalmente, retrató a un montañés en lugar de un cowboy, depictando la vida de la década de 1840. Necesitaba habilidades para encontrar comida y refugio en la naturaleza y la wilderness. Durante la producción, Redford sintió una tensión entre el arte y la naturaleza, entre el arte y la verdad — un deseo contradictorio de querer ser un ermitaño de las montañas mientras era una estrella de fame mundial. Esta contradicción se unificó en Jeremiah Johnson. En sus palabras, la película era «lo más cercano al verdadero Oeste que había leído o visto». En conclusión, esta obra marca el momento en que la trayectoria artística de Redford y su amor por la naturaleza se cruzaron, convirtiéndose en una representación definitoria.
Robert Redford revela por qué Jeremiah Johnson fue su película favorita
