Robert Liston, el cirujano victoriano que amputaba en dos minutos y medio

Fuentes: Robert Liston, el cirujano victoriano que amputaba en dos minutos y medio

En la primera mitad del siglo XIX, antes de la anestesia, cada segundo sobre la mesa de operaciones contaba. El cirujano británico Robert Liston, conocido como "el cuchillo más rápido de Londres", era capaz de amputar una pierna en apenas dos minutos y medio, una velocidad que reducía el dolor del paciente y mejoraba sus posibilidades de sobrevivir. En el University College Hospital, donde trabajaba, la mortalidad quirúrgica era de uno por cada diez pacientes; en el hospital de St. Bart, de uno por cada cuatro. Su fama era tal que decenas de enfermos acampaban a la puerta del hospital pidiendo ser atendidos por él, incluidos casos desahuciados por otros cirujanos, como un tumor escrotal de más de veinte kilos o una aneurisma de aorta que aún se conserva en el museo de patología del UCH. La leyenda le atribuye una operación con una mortalidad del 300%: además de la pierna del paciente, habría amputado dos dedos a su asistente y herido mortalmente con el escalpelo a un estudiante que observaba la intervención; los tres murieron por la infección posterior. Historiadores como Richard Gordon debaten la veracidad de estos relatos, pero admiten su fuerza simbólica. Liston fue, además, el primer cirujano europeo en realizar una operación mayor con anestesia, el 21 de diciembre de 1846, poco después del pionero uso de éter por William T. G. Morton en Boston. Con 1846 arrancó el llamado "siglo de los cirujanos", cien años en los que la cirugía avanzó hacia la eliminación del dolor y la infección.