Un número creciente de ladrones están apuntando a los sensores de radar ADAS (Sistemas Avanzados de Asistencia al Conductor) en vehículos Honda, especialmente en el popular modelo CR-V, según reportes recientes. La facilidad con la que se pueden extraer estos sensores, a menudo escondidos detrás del emblema frontal, los convierte en un objetivo lucrativo para los delincuentes, quienes los venden en línea por unos 200 dólares. La sustitución de estos sensores puede costar entre 5 y 20 veces ese precio, dependiendo del concesionario.
La policía en el área de Baltimore ha registrado ocho robos de este tipo en el último mes, y la tendencia preocupa a las autoridades. A diferencia de los robos de catalizadores, estos ataques son rápidos y discretos, sin necesidad de levantar el vehículo. Aunque existen soluciones de terceros, como escudos metálicos que dificultan la extracción, los fabricantes de automóviles como Honda tardarán tiempo en implementar medidas preventivas a gran escala.
