La aplicación Rips, lanzada en octubre de 2025 por Triumph Labs, acumula más de 6 millones de descargas —la mitad en los dos últimos meses, según Apptopia— gracias a una mecánica centrada en comprar sobres digitales de cartas de Pokémon, baloncesto o One Piece, abrirlos tocando la pantalla y revender al instante las cartas obtenidas a la propia plataforma. Los precios van desde 1 dólar hasta 2.500 dólares por sobre, con un ajuste de "volatilidad" que modifica la distribución de premios: en el nivel más alto, un sobre de 2.500 dólares garantiza al menos 850 dólares y puede llegar a 82.166 dólares. La reportera de WIRED cargó 20 dólares y, tras encadenar victorias iniciales, llegó a 101 dólares; al gastarlos en un sobre Gold de 100 dólares sacó una carta de 31 dólares y perdió casi todo el saldo en quince minutos. Expertos en ludopatía, como Timothy Fong, codirector del programa de estudios sobre juego de la Universidad de California en Los Ángeles (UCLA), equiparan la experiencia a las apuestas: "Eso es juego. Ese es el anzuelo del juego". Las condiciones de Rips insisten en que su modelo "no es juego", aunque reconocen el riesgo de gasto compulsivo. La aplicación, reservada a mayores de 18 años, se promociona con anuncios insistentes en TikTok y dispone de servidores de Discord donde los usuarios comparten sus mejores tiradas, lo que refuerza la sensación de casino móvil.
(Meta nota: el texto original queda cortado al final, en plena sección de condiciones de servicio; el resumen se limita a lo publicado.)
