El secretario de Salud de Estados Unidos, Robert F. Kennedy Jr., conocido por su postura antivacunas, reaccionó con una airada publicación en redes sociales —de 871 palabras— a un reportaje del New York Times que describe su desinterés por la gestión cotidiana del Departamento de Salud. La respuesta, sin embargo, parece reforzar la tesis del periódico.
El artículo, publicado el domingo 7 de junio, se basa en testimonios de una docena de personas con contacto directo con Kennedy desde su nombramiento. Según esas fuentes, el secretario muestra escaso interés por los detalles del trabajo del departamento y apenas interactúa con el personal de carrera. Faltaría a reuniones periódicas clave con líderes de la agencia, se mostraría “desconectado” en las que sí asiste y habría estado al margen de decisiones relevantes, como el despido de Tracy Beth Høeg, funcionaria política designada como máxima responsable reguladora en la Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA). En su lugar, Kennedy deriva a menudo las consultas hacia su asistente personal de larga trayectoria, Stefanie Spear, a quien colegas señalan como obstáculo operativo y causa de dimisiones de alto nivel.
El miércoles por la noche, Kennedy dirigió su réplica contra la reportera veterana Sheryl Gay Stolberg y contra el Times, y sostuvo que basta con consultar su “calendario público” para desmontar el reportaje. El problema, según Stat News, es que ese calendario no existe: ni periodistas ni solicitudes FOIA han logrado obtenerlo. Kennedy también habría reconocido en sus interacciones que excluye a reporteros con los que mantiene disputas.
