El secretario de Salud de EE. UU., Robert F. Kennedy Jr., ha intensificado su discurso antivacunas en redes sociales tras la confirmación de dos muertes por sarampión en Pensilvania, las primeras vinculadas a esta enfermedad en el estado en 35 años y las primeras registradas en el país en 2026. Las víctimas, no vacunadas, eran residentes del condado de Lancaster, epicentro de un brote explosivo que suma cerca de 400 casos confirmados. A nivel nacional, EE. UU. contabiliza casi 2.800 contagios en lo que va de año, la cifra más alta desde 1991.
Las autoridades sanitarias de Pensilvania rehusaron inicialmente difundir detalles sobre los fallecidos. El miércoles se conoció que una de las víctimas era un recién nacido. Esa misma jornada, Kennedy publicó en su cuenta oficial como secretario de Salud que las muertes podrían haber sido "fabricadas" por algún colaborador del gobernador Josh Shapiro, basándose en un mensaje del comisionado republicano del condado, Josh Parsons, que negaba la existencia de fallecidos por sarampión.
El martes, ya con la noticia de los decesos en circulación, Kennedy había recurrido a su perfil personal en X para arremeter contra la vacuna triple vírica (MMR) y compartir un enlace a The HighWire, un portal conspirativo dirigido por Del Bigtree, aliado y figura prominente del movimiento antivacunas. También criticó al gobernador Shapiro, al que ha acusado de responsabilizar a su retórica del descenso de las tasas de vacunación, y atribuyó la caída de la inmunización en el país a la Administración Biden.
