Revolut, el neobanco británico fundado en 2015, ha alcanzado 6,5 millones de clientes en España y se ha consolidado como el cuarto banco del país por número de usuarios, por detrás de CaixaBank, Santander y BBVA y compitiendo con Banco Sabadell, según la consultora Inmark. La entidad supera así a ING, Abanca y Bankinter en esa métrica. Desembarcó en España en 2017 como herramienta de cambio de divisas y, tras incorporar cuentas remuneradas, tarjetas premium, seguros y domiciliación de nóminas, se ha transformado en una plataforma financiera completa. En 2025 fue el tercer banco, empatado con Bankinter, que más creció en cuota de domiciliación de nómina. Sus responsables en España aspiran a llegar a ocho millones de clientes en 2026 y superar los 15 millones en cuatro años, una cifra que lo situaría al nivel de BBVA y Santander. No obstante, un análisis de Citi revela que, pese a tener el 13% de penetración en España, Revolut solo concentra el 0,25% de los depósitos del sistema y el 1% de las nóminas. Al cierre del primer trimestre de 2026 gestionaba 4.644 millones de euros en España, con un saldo medio por cliente inferior a 1.000 euros. El principal reto pendiente son las hipotecas: la compañía las califica de estratégicas y prevé anunciarlas a medio plazo, tras lanzarlas primero en Francia, donde trabaja para obtener una licencia bancaria completa.
