Una revisión solicitada por el regulador financiero del Reino Unido, la Financial Conduct Authority (FCA), recomienda al Gobierno reforzar las competencias del organismo para proteger a los consumidores de los riesgos asociados a la inteligencia artificial en los servicios financieros. El informe, dirigido por el director ejecutivo Sheldon Mills y conocido como Mills review, concluye que las empresas están comenzando a sustituir la atención humana por servicios basados en IA para clientes minoristas, una tendencia que podría facilitar el acceso al asesoramiento financiero pero también multiplicar el fraude, las ciberamenazas y los daños al consumidor.
Entre las recomendaciones figura que el FCA adopte su propio modelo de IA para supervisar a las firmas, así como ampliar sus competencias sobre "terceros críticos", como proveedores de IA y servicios en la nube, y otorgarle poderes directos para regular a empresas tecnológicas y evitar monopolios digitales. Mills calificó la adopción interna de IA como una "carrera armamentística" para igualar el ritmo del cambio.
El regulador estima que unos 11 millones de británicos (una quinta parte de la población) están abiertos a usar IA para decisiones de ahorro y financiación, pese a que esos modelos no son supervisados por reguladores financieros ni ofrecen compensación en caso de pérdidas. El informe pide una nueva revisión en seis meses sobre los daños potenciales para los usuarios. El contexto incluye el debate en torno al modelo Mythos, desarrollado por Anthropic, considerado una amenaza para la ciberseguridad bancaria.
