Un análisis publicado en octubre de 2026 revela que entre 23 y 39 agrupaciones de agujas de cobre lanzadas por Estados Unidos en 1963 para el proyecto West Ford aún orbitan la Tierra. Este experimento, diseñado durante la Guerra Fría para crear una ionosfera artificial y proteger las comunicaciones militares soviéticas, utilizó 480 millones de filamentos de cobre de 1,78 centímetros de longitud. Aunque el sistema funcionó inicialmente, permitiendo comunicaciones entre Massachusetts y California, la mayoría de los filamentos no se dispersaron como se preveía. La investigación de la NASA determinó que solo entre el 25% y el 45% de las agujas se separaron correctamente, mientras que el resto permaneció en conglomerados estables. El último reingreso atmosférico registrado se produjo en abril de 2024, más de seis décadas después del lanzamiento. Este hallazgo ilustra la persistencia de la basura espacial generada por proyectos militares obsoletos, un problema que ha impulsado debates sobre la responsabilidad internacional en el espacio y la creación del Tratado del Espacio Exterior en 1967.
