Un proyecto de restauración de casi tres décadas culminó con la eliminación de la última barrera en el arroyo Alameda, California. Por primera vez en 50 años, la trucha steelhead de la costa central de California y otros peces migratorios pueden alcanzar sus zonas de desove y cría en la cuenca alta. El obstáculo era una tubería de gas natural de Pacific Gas & Electric (PG&E), que creaba un desnivel de 2,4 metros. La tubería fue enterrada a 6 metros de profundidad y el cauce renaturalizado a lo largo de 550 metros. El proyecto, financiado por la NOAA con 4,3 millones de dólares y otras aportaciones, contó con la colaboración de 18 entidades, entre ellas California Trout y PG&E. El ecologista Jeff Miller inició la campaña en 1997 tras sobrevolar la cuenca. Científicos del NOAA Fisheries demostraron que las truchas residentes aún poseen genes migratorios, lo que ofrece esperanza. En noviembre de 2025, se avistaron los primeros salmones Chinook en la zona alta desde los años 50. La restauración es un hito para la recuperación de estas especies amenazadas.
Restauran el paso de truchas steelhead y salmón en el arroyo Alameda
