Reporteros de ProPublica han abierto tres escuelas privadas en Arkansas, West Virginia y North Carolina en un plazo de 24 horas para investigar las laxas regulaciones estatales que permiten a cualquier persona fundar instituciones educativas sin experiencia ni currículum definido. El experimento, diseñado para demostrar la facilidad con la que se puede establecer una escuela, se llevó a cabo en colaboración con oficinas de noticias locales para garantizar la transparencia y evitar el uso de recursos públicos para fines propios. En Arkansas, el proceso fue rápido: se registró como una 'microescuela' en menos de 10 minutos, aunque los reporteros decidieron no solicitar fondos públicos por falta de requisitos de acreditación. En West Virginia, se estableció como microescuela sin necesidad de inspecciones, utilizando un diploma de secundaria real. En North Carolina, el proyecto se abandonó porque los editores impidieron usar la dirección de su oficina de noticias, requiriendo inspecciones de fuego y saneamiento específicas que no estaban disponibles en el espacio de coworking. Este experimento busca documentar cómo los vouchers públicos financian escuelas privadas emergentes en espacios no tradicionales, como granjas o bodegas, y cuestiona la falta de supervisión estatal sobre estas instituciones.
