François Provost, director general de Renault, ha señalado que el Plan Auto+ del Gobierno español no es equitativo al financiar preferentemente híbridos enchufables importados de China, lo que afecta negativamente a la producción local en Valladolid. Según Provost, la planta española ha visto caer su producción un 20% debido a esta competencia, ya que los modelos chinos se venden a precios similares a los del Captur fabricado en España. El CEO argumenta que el dinero público está subvencionando vehículos fabricados fuera de Europa, mientras que los híbridos no enchufables, como el Captur y el Symbioz, no reciben el mismo apoyo. Aunque Renault no está exenta de este debate, ya que su Rafale PHEV, fabricado en Palencia, también puede beneficiarse de estos incentivos, el grupo ha asegurado que la actividad de Valladolid está asegurada para los próximos tres o cuatro años. Sin embargo, Provost advierte sobre el riesgo de que la UE no conceda flexibilidad en las medias de CO2 para 2030, lo que podría acelerar la entrada de vehículos chinos con precios agresivos. Además, el director general ha destacado la brecha de costes entre los ecosistemas industriales chino y europeo, que ronda el 30% al 40%, y ha pedido decisiones políticas rápidas para apoyar a la industria europea, incluyendo la Industrial Accelerator Act. Finalmente, Renault ha anunciado una inversión de 600 millones de euros en España entre 2026 y 2030, destinada a desarrollar cinco nuevos modelos, dos de ellos eléctricos, con despliegue a partir de 2028.
