Este artículo reconstruye los fundamentos físicos y matemáticos que llevaron al desarrollo del F-117 Nighthawk, el primer avión optimizado experimentalmente para minimizar su firma radar. La historia comienza en 1971, cuando el ingeniero soviético Pável Ufimtsev publicó un artículo sobre cómo las ondas electromagnéticas se difractan en los bordes de una superficie, un trabajo que Occidente ignoró en favor de aproximaciones más prácticas. Denys Overholser, ingeniero de Lockheed Skunk Works, tradujo esa teoría en una herramienta de diseño que permitió esculpir superficies capaces de desviar la energía del radar lejos del emisor.
El texto desglosa el concepto de sección recta radar (RCS), la magnitud que mide la "huella" que un objeto devuelve al radar, y ofrece una tabla comparativa: un ave pequeña presenta 0,01 m², un ser humano 1 m², el F-15 Eagle unos 12 m² y el F-117 apenas entre 0,01 y 0,1 m², una reducción de tres órdenes de magnitud lograda mediante optimización topológica. A partir de ahí, se explica la transición desde la resolución exacta de las ecuaciones de Maxwell —inviable en los años setenta por la memoria de los computadores— hasta la Óptica Física (PO), una aproximación que asume superficies perfectamente conductoras, ignora las zonas no iluminadas por el radar y modela los rebotes como reflexión especular. Estas hipótesis simplifican el cálculo de la corriente superficial inducida y del campo dispersado, manteniendo una precisión suficiente para evaluar la RCS. El artículo cierra con la formulación matemática de la integral de scattering bajo PO, dejando para una segunda entrega la implementación numérica y la visualización del comportamiento radar de distintas geometrías.
