El primer ministro británico, Keir Starmer, ha dado un ultimátum a las grandes tecnológicas —entre ellas Google y Apple— para que desarrollen e integren antes de septiembre una tecnología que detecte y bloquee en los teléfonos móviles la captación, el acceso y la distribución de imágenes de desnudos por parte de menores. Si las compañías no lo hacen, el Gobierno impondrá la solución y sancionará a las que incumplan, según anunció Starmer en la London Tech Week. El Reino Unido sería así el primer país del mundo en impedir que los menores vean o compartan desnudos en sus dispositivos. Los mayores de 18 años podrán seguir haciéndolo tras superar una verificación de edad similar a la de las webs de contenido pornográfico.
La tecnología ya existe de forma parcial: Apple cuenta con el sistema Sensitive Content Warning en iMessage, AirDrop o FaceTime, y Android dispone de un mecanismo análogo para Google Messages. El reto pendiente son los mensajes cifrados de extremo a extremo en WhatsApp, Signal, Discord o FaceTime, donde la intervención ha chocado con las objeciones de los defensores de la privacidad. El Ejecutivo británico ha destacado el software HarmBlock, de la británica SafeToNet, como ejemplo de solución viable.
La ministra de Tecnología, Liz Kendall, defendió que los propios aparatos deben formar parte de la solución. Por separado, Starmer desligó esta medida de la futura prohibición de redes sociales a menores de 16 años, cuya decisión no llegará hasta el verano y cuya legislación, en su caso, no se impulsaría hasta finales de año. La exsubsecretaria Jess Phillips, dimitida el 12 de mayo, acusó al primer ministro de haber tardado un año en actuar pese a disponer de propuestas concretas.
