La Marine Management Organisation (MMO) del Reino Unido ha intensificado su campaña informativa sobre la protección legal de los caballitos de mar tras detectar un aumento de incidentes, tanto accidentales como deliberados, coincidiendo con el incremento de actividades acuáticas derivado del buen tiempo del verano. En el país, los caballitos de mar son una especie legalmente protegida y cualquier persona que pretenda buscarlos o fotografiarlos debe contar con una licencia de fauna silvestre; perturbar a estos animales de forma intencionada sin autorización puede derivar en sanciones.
La MMO ha centrado sus acciones educativas en tres zonas clave: el puerto de Poole y Studland Bay, en Dorset, y Torbay, en Devon, donde se concentran algunas de las poblaciones más relevantes del Reino Unido. La jefa de conservación de fauna marina de la MMO, Jess Churchill-Bissett, recordó que la especie es «increíblemente vulnerable y frágil» y que la obligación legal se aplica también a productoras de cine y televisión.
Neil Garrick-Maidment, fundador del Seahorse Trust, atribuyó el aumento de molestias a que «más gente está en el agua haciendo snorkel y buceo», y a la difusión de las eco-amarraciones y zonas sin anclaje que atraen a curiosos. Recomendó mantener la distancia, evitar el flash y devolver al agua cuanto antes cualquier ejemplar capturado accidentalmente en redes de pesca para cangrejos, y pidió a los ciudadanos que comuniquen sus avistamientos para alimentar la National Seahorse Database.
