Reid Hoffman, cofundador de LinkedIn e inversor en Anthropic y OpenAI, lanzó su crítica pública más dura contra las ambiciones de Elon Musk en inteligencia artificial. En el podcast Pioneers of AI, conducido por Rana el Kaliouby, afirmó que SpaceX "no es una empresa de IA" y comparó su estrategia con la de IAC, el conglomerado de Barry Diller: usar la capitalización bursátil para comprar empresas y "comprarse la relevancia". Sobre xAI, la calificó como "un desastre absoluto" en el desarrollo de modelos fundacionales y recordó que sus once cofundadores fundadores ya la abandonaron, encontrándose en su "tercer reinicio".
El comentario llega tras la salida a bolsa de SpaceX el 12 de junio, en cuya narrativa la IA fue central, y la posterior adquisición de la herramienta de programación Cursor. Hoffman describió el negocio de computación de SpaceX como un "CoreWeave caro", no una compañía de IA.
El inversor mostró mayor preocupación por la orden del Gobierno estadounidense del 11 de junio que obligó a Anthropic a retirar del mercado los modelos Fable y Mythos por un control de exportaciones. Calificó la medida de "autocrática y caprichosa" y advirtió de la asimetría frente a OpenAI, que no fue sancionada. Para una empresa que se prepara para una de las mayores OPIs de la historia, señaló, la intervención regulatoria impredecible añade una nueva categoría de riesgo inversor.
Hoffman defendió que Anthropic y OpenAI pueden coexistir con espacios diferenciados: la primera, fuerte en código y expandiéndose a diseño y legal; la segunda, más próxima a un buscador para el consumidor. Negó además que toda la valoración actual del sector sea irracional, aunque admitió que distinguirla es el reto. A la Generación Z le recomendó abrazar la IA como herramienta de carrera en lugar de rechazarla, atribuyendo el frenazo laboral juvenil a la turbulencia macroeconómica más que a la automatización.
