Reflection AI, laboratorio de inteligencia artificial de código abierto, pagará 150 millones de dólares mensuales a SpaceX desde el 1 de julio de 2026 y hasta 2029 por acceso inmediato a los chips Nvidia GB300 y al hardware de soporte del centro de datos Colossus 2, situado cerca de Memphis (Tennessee). El acuerdo, primer contrato de cómputo de la startup, puede alcanzar los 6.300 millones de dólares y cualquiera de las dos partes puede cancelarlo con 90 días de preaviso una vez transcurridos los primeros tres meses.
El pacto es inferior a los firmados por SpaceX con Anthropic (1.250 millones al mes) y con Google (920 millones al mes), aunque todos concluyen en julio de 2029. Elon Musk ha minimizado públicamente la duración de tres años al insistir en que los contratos pueden rescindirse en cualquier momento. Reflection, fundada en 2024 por dos exempleados de Google DeepMind, presenta el acuerdo como uno de los mayores compromisos de infraestructura abierta anunciados hasta la fecha y como respaldo a su estrategia de modelos de pesos abiertos, una alternativa de código abierto a laboratorios cerrados como Anthropic u OpenAI. La portavoz de la compañía argumentó que la decisión de Gobiernos y empresas de reducir su dependencia de modelos cerrados impulsa la demanda de opciones abiertas.
El centro Colossus fue construido originalmente por xAI, ahora integrada en SpaceX, para sus propios proyectos de IA. Tras el debilitamiento de esos esfuerzos internos, SpaceX ha empezado a alquilar su capacidad de cómputo a laboratorios de primer nivel.
