Los mantenedores de cot.rs, Mateusz Maćkowski y Marek Grzelak, repasan en un artículo publicado en el blog de JetBrains los resultados reales del movimiento RIIR (Rewrite It In Rust), basándose en su charla en Rustikon 2026. El texto distingue tres tipos de reescritura: reemplazos drop-in (uutils, sudo-rs, youki, Arti), alternativas con filosofía distinta (ripgrep, Typst, Polars) y auto-reescrituras parciales (Firefox, kernel de Linux, Windows, Cloudflare, Fish).
En rendimiento, los datos son dispares: el sort de uutils multiplica por casi cuatro la velocidad del GNU sort gracias al merge sort paralelo, mientras que el crate de PNG duplica el rendimiento de libpng por la autovectorización en SIMD y el streaming de la descompresión DEFLATE. En otros casos, la mejora se debe más a reescrituras desde cero con 30 años de perspectiva que a Rust en sí. El lenguaje también aporta seguridad de memoria: los datos de Android muestran una correlación lineal entre la reducción de código no seguro y la caída de vulnerabilidades.
Los autores señalan costes reales: tamaño del binario (mitigado por uutils con un binario multicall tipo BusyBox, de 73 MB a 13,8 MB), compatibilidad de plataformas e interoperabilidad con otros lenguajes. Advierten de que las reescrituras introducen nuevos errores —incluso en Rust— y citan proyectos que no prosperaron, como Prisma, Loglog Games y la integración curl/hyper. Defienden, frente a la reescritura total, una expansión incremental, y recuerdan que la presencia de Rust en el kernel de Linux y en Windows es la mayor validación del movimiento RIIR.
