Reescribir a mano el código generado por IA para evitar deuda cognitiva

Fuentes: Prevent cognitive debt by manually retyping LLM-generated code

El desarrollador Ankur Sethi propone en su cuaderno de laboratorio una solución artesanal para preservar la comprensión del propio código en la era de los asistentes de programación con IA: pedirle al modelo que genere el código en el chat y transcribirlo manualmente, línea por línea, en el editor.

Según explica, dejar que la IA escriba funciones completas produce una sensación de insatisfacción y desorientación, además de acumular una deuda cognitiva considerable. Revisarlo todo tampoco le resulta agradable: leer cientos de líneas de código excesivamente defensivo, mal comentado y con errores sutiles no es divertido, y en proyectos personales la diversión es lo prioritario.

Su método, que califica de «burdamente ineficiente y quizá ligeramente cómico», consiste en escribir uno mismo cada línea generada, detenerse a consultar documentación cuando algo no se entiende y pedirle al LLM que aclare conceptos. Así construye un mapa mental del código, detecta alucinaciones con más facilidad, refactoriza sobre la marcha y conoce la ubicación exacta de cada funcionalidad. El resultado: pierde velocidad frente a quienes ceden todo el control a la máquina —afirma ser unas 2 veces más rápido en lugar de 10— pero gana comprensión profunda.

Sethi equipara esta práctica con el consejo clásico de no copiar y pegar código al aprender a programar: teclear los ejemplos ayuda a interiorizarlos. Advierte, además, de que la industria del software está contrayendo una deuda cognitiva enorme que habrá que pagar pronto, cuando se pierda la comprensión de cómo funciona la infraestructura digital, y considera malpractice profesional publicar software que uno no entiende por completo.