El Redmi Watch 6 NFC aterriza en el segmento de relojes inteligentes en torno a los 120 euros con una propuesta muy concreta: priorizar autonomía, comodidad y estética por encima de funciones avanzadas. Xiaomi apuesta por una pantalla AMOLED cuadrada de 2,07 pulgadas con 60 Hz y 2000 nits de brillo máximo, un chasis de aleación de aluminio de 9,94 mm de grosor y solo 31 gramos, además de una corona giratoria en acero inoxidable con respuesta háptica. La batería de 550 mAh ofrece hasta 24 días en uso ligero, 12 en uso normal y 7 en uso intensivo, la cifra más ambiciosa en su categoría de precio.
El sistema HyperOS 3 corre con fluidez sobre una arquitectura RTOS, con navegación suave, animaciones ágiles y un cajón de aplicaciones bien optimizado, apoyado en la app Mi Fitness para configuración y métricas. En deporte y salud incorpora GPS multibanda, sensor cardíaco con medición de oxígeno en sangre, más de 150 modos deportivos y resistencia 5 ATM. Sin embargo, el apellido NFC tiene letra pequeña: las funciones de pago contactless presentan restricciones geográficas y de banco que limitan su utilidad real fuera de mercados compatibles. A esto se suman un sensor de brillo automático poco afinado, ajustes de brillo sin acceso directo y un sistema propietario de correas incompatible con los estándares de 20 o 22 mm.
Con un precio ligeramente por encima de los 100 euros, el Redmi Watch 6 NFC convence como reloj para el día a día y el deporte ocasional, pero exige asumir un ecosistema cerrado y pagar un plus por correas. Es la fórmula clásica de Xiaomi: mucho hardware por poco dinero, a costa de renunciar a la versatilidad de un smartwatch completo.
