Wispfire ultima Red Kiss, un RPG narrativo táctico ambientado en un Berlín ficticio de los años 80 durante la Guerra Fría. El jugador controla a un habitante que, tras intentar sin éxito sobrellevar el conflicto con fiestas, diarios y activismo, acepta convertirse en vampiro y dirigir a un equipo de agentes no-muertos por las calles fracturadas de la ciudad. Cada vampiro debe gestionar energía, dinero y reservas de sangre, mientras cumple misiones que combinan exploración, búsqueda de pistas y relaciones con las facciones locales, en una mecánica de tiradas ligada a seis habilidades inspirada en Dispatch, el título de AdHoc Studio publicado el año pasado.
El estudio concede un peso central al elenco: los protagonistas cuentan con retratos dibujados a mano, voz y animación por captura de movimiento realizada con la herramienta Live2D, habitual en VTubers, adaptada por el propio equipo mediante un iPhone, un método más económico que la captura facial tradicional pero con limitaciones de expresividad. Wispfire, con experiencia en teatro interactivo, compensa la rigidez del sistema potenciando las actuaciones.
El proyecto, aún sin fecha de lanzamiento, se comercializará para PC y se presenta como una historia oscura y queer que busca renovar los relatos de vampiros alejándose del tono optimista habitual en el género.
