Red Eléctrica (REE) ha denegado la conformidad a los planes de mantenimiento de más de un centenar de instalaciones térmicas y nucleares para el periodo de octubre de 2026 a septiembre de 2027. Esta medida, inédita en el sector, busca garantizar el suministro eléctrico ante la alta indisponibilidad de las centrales de ciclo combinado, cuya potencia instalada disponible ha caído hasta el 65% en los últimos meses. La decisión afecta a nucleares, ciclos combinados y centrales de bombeo, aunque REE no puede obligar a las empresas, que han rechazado la petición de aplazar las revisiones. El operador ha señalado que el uso intensivo de estas instalaciones, que representan ahora el 19,4% de la generación peninsular frente al 8% previo, está acelerando la necesidad de mantenimiento, creando un círculo vicioso de mayor estrés operativo. Además, REE ha activado un récord de once veces el Servicio de Respuesta Activa de la Demanda (SRAD) este año, una herramienta que permite desconectar parcialmente la industria para equilibrar oferta y demanda. Aunque la compañía ha descartado el riesgo de nuevos apagones, la medida genera dudas sobre la sostenibilidad a largo plazo de posponer revisiones críticas en infraestructuras que ya superan los veinte años de servicio.
