Una retrospectiva visual de la agencia digital londinense Blueberry durante el auge y estallido de la burbuja punto com, narrada por Matt, diseñador que llegó desde el estudio gráfico Form para trabajar en proyectos web de mayor envergadura. Blueberry, más un club social que una empresa tradicional, producía sitios web codificados a mano en HomeSite con maquetación basada en tablas y GIFs espaciadores para clientes como Laura Ashley, Ben & Jerry's, Ted Baker, The Times, Boo.com y Snow24, en una época anterior a la generalización del soporte CSS en navegadores.
El artículo recorre mediante fotografías el entorno de trabajo: iMacs Bubblegum por doquier, torres Power Mac G4 translúcidas con Quake III como fondo de pantalla, monitores CRT, un Sony VAIO PCG-Z600RE, una Palm Vx, un teléfono Sony Ericsson, una Neo Geo Pocket Color, revistas de Dreamcast, CDs y MiniDisc. Los planos abiertos, las mesas curvas moradas, la música house y drum'n'bass que sonaba a diario —incluidos BT, compilaciones Yoshiesque de Deep Dish y Omni Trio— y los partidos de Quake III y Unreal Tournament en red local configuraban la atmósfera.
Matt relata cómo la empresa le pagó un fin de semana con el equivalente a un Fiat 500 clásico, cómo una empresa hermana de marketing de afiliación se vio envuelta en un escándalo viral tras la filtración de un correo íntimo que atrajo a la prensa al edificio, y cómo en abril de 2001 los administradores liquidaron la compañía. Antes del cierre, Matt retiró dos iMacs Bubblegum como despedida: el primero sin unidad de DVD, el segundo para cubrir esa carencia. Con ellos pudo reproducir DVD importados y experimentar con el avance de Mac OS X.
