Tras una primera reparación fallida de su teclado ergonómico Kinesis, el autor relata el proceso completo de reconstrucción del dispositivo con hardware nuevo. El teclado, convertido con anterioridad, empezó a presentar fallos intermitentes: una fila completa dejó de funcionar al guardarlo en vertical, lo que inutilizó la pieza. Ante la imposibilidad de adquirir placas base de repuesto a un precio razonable (Kinesis ofrecía solo los key wells con switches pre-soldados a 60 dólares por lado), optó por encargar PCBs personalizadas más baratas.
El proceso incluyó la recuperación de switches Gateron Baby Kangaroo de las placas originales, el descarte de unidades defectuosas mediante pruebas de continuidad y la soldadura manual de los componentes. Para el controlador eligió Raspberry Pi Pico, clon incluido, que inicialmente no fue detectado por macOS, lo que obligó a sustituirlo por un Pico original. La compilación del firmware QMK presentó dificultades adicionales en sus máquinas con Alpine y Bazzite, ya que QMK no soporta sistemas MUSL y Bazzite utiliza sistemas de archivos inmutables, por lo que tuvo que compilar en macOS y transferir el archivo UF2 al Pico desde Linux.
Aunque omitió temporalmente la fila de teclas de función y aún debe soldar los conectores recuperados, el teclado ya funciona plenamente y permite al autor escribir desde su escritorio, si bien lamenta la acústica hueca del conjunto y la altura elevada del dispositivo.
