La start-up de fusión Realta Fusion construirá su nuevo centro de investigación y desarrollo, bautizado como Forge, en la antigua planta de Oscar Mayer en Madison (Wisconsin), donde prevé generar su primer plasma en 2029. El cofundador y consejero delegado, Kieran Furlong, calificó la decisión con un guiño: «de las salchichas a la fusión».
La elección responde, según la empresa, a la capacidad eléctrica disponible en el emplazamiento, a la cercanía con su sede actual y, sobre todo, al apoyo bipartidista del estado y la ciudad. Wisconsin y Madison aportarán unos 55 millones de dólares en incentivos, de los que 37,5 millones proceden de una exención del impuesto sobre ventas aprobada en abril con votos republicanos y demócratas; el resto se completa con 15 millones en créditos fiscales de zona empresarial y 2,8 millones en financiación municipal.
Realta anunció recientemente que logró convertir directamente en electricidad la energía de una reacción de fusión, un logro que, de confirmarse, allana el camino hacia una central comercial. La compañía, surgida de un experimento de la Universidad de Wisconsin-Madison, se suma a otra firma local, Shine, y aprovecha la cantera de físicos de plasmas que forma la universidad. En 2026, las start-ups de fusión han captado más de 1.500 millones de dólares, impulsadas por la creciente demanda eléctrica de la electrificación y los centros de datos de IA.
