Las radios públicas, privadas y asociativas de Francia han lanzado una campaña de emergencia ante la Unión Europea para garantizar el acceso obligatorio a la radio FM y DAB+ en los vehículos nuevos. Esta iniciativa surge en un contexto de creciente eliminación de los receptores de radio en los automóviles, una tendencia impulsada por la reducción de costes de fabricación y la migración hacia el entretenimiento basado en móviles y streaming. Fabricantes como Dacia y Citroën ya han retirado la radio de ciertas versiones de sus modelos, mientras que empresas estadounidenses como Tesla siguen esta estrategia. El conglomerado radiofónico argumenta que la radio es un medio fiable, anónimo y accesible, crucial para la información en emergencias y la democracia. Aunque la normativa europea de 2020 exige que los autorradios incluyan DAB+, esta ley no obliga a instalar un receptor de radio en absoluto, lo que permite a los fabricantes vender coches sin ningún sistema de audio. Las emisoras instan a los legisladores a cerrar este vacío legal mediante la nueva Ley de Redes Digitales (DNA), que está en proceso de aprobación en el Parlamento Europeo y el Consejo, para que la recepción de FM y DAB+ sea obligatoria en todos los vehículos de categorías M, N y L matriculados en la UE.
