En 1984, el programa informático Racter, desarrollado por Bill Chamberlain, marcó un hito al ser el autor de "The Policeman's Beard Is Half-Constructed", un libro compuesto íntegramente por prosa y poesía generada por máquina. Este proyecto, presentado en Nueva York, buscaba explorar la capacidad de una computadora para producir textos coherentes y estéticamente agradables sin intervención humana directa, desafiando la noción de que la escritura es exclusiva de la experiencia humana.
Racter, escrito en BASIC compilado para un micro Z80 con 64K de RAM, operaba mediante la manipulación de una vasta base de datos de palabras categorizadas y "directivas de sintaxis". El programa era capaz de conjugar verbos, manejar el género y número de sustantivos, y asignar estados variables a elementos elegidos aleatoriamente, desde palabras hasta estructuras de oraciones completas. Su facultad más destacada era mantener variables (palabras o frases) a lo largo de un bloque de prosa, creando una ilusión de pensamiento coherente y un estilo único, a pesar de que el contenido era impredecible y no derivado de una experiencia real. La publicación de esta obra abrió un debate sobre la creatividad artificial y la naturaleza de la comunicación máquina-humano.
