La desaparición de los neandertales, una de las especies humanas más antiguas, sigue siendo uno de los misterios más complejos de la paleoantropología. A diferencia de los homínidos modernos, los neandertales no dejaron descendencia directa en la actualidad, lo que ha generado debates sobre su destino final. Los científicos han propuesto varias hipótesis para explicar su extinción, que ocurrió hace aproximadamente 40.000 años, antes de la llegada de los homínidos modernos a Europa.
Una de las teorías más aceptadas sugiere que los neandertales fueron desplazados o reemplazados por los homínidos modernos, conocidos como Homo sapiens. Sin embargo, los análisis genéticos recientes han revelado que los neandertales no desaparecieron por completo, sino que se mezclaron con la población humana moderna. Hoy en día, aproximadamente 1-4% del ADN de los no africanos proviene de neandertales, lo que indica una interacción significativa entre ambas especies antes de la extinción de la primera.
Otras hipótesis proponen que los neandertales sufrieron un colapso demográfico debido a cambios climáticos o a la competencia por recursos. Algunos estudios sugieren que la llegada de los homínidos modernos trajo consigo nuevas tecnologías y estrategias de caza que los neandertales no podían igualar, lo que podría haber acelerado su declive. La investigación actual continúa utilizando herramientas de genómica y análisis de fósiles para refinar estas teorías, ofreciendo una visión más precisa de cómo evolucionó la humanidad y cómo interactuaron estas dos ramas del árbol genealógico humano.
