Simon Willison desgrana las características de ChatGPT Work, el producto lanzado por OpenAI el 9 de julio y disponible únicamente para suscriptores de pago desde 20 dólares al mes. En realidad se trata de dos productos diferenciados: Work Cloud, al que se accede desde chatgpt.com o las aplicaciones móviles, y Work Local, que funciona dentro de la aplicación de escritorio (antes llamada Codex) con capacidad de leer archivos locales y ejecutar programas en el equipo del usuario. El artículo se centra en Work Cloud, la versión más ambiciosa.
Work se presenta como una pestaña alternativa al Chat clásico y ofrece varias funciones diferenciales: selección de modelos con razonamiento configurable (Sol, Luna y Terra en niveles Light, Medium, High, Extra High, Max y Ultra, además de GPT-5.5); un entorno de ejecución de código con acceso a Internet; un navegador Chrome completo sin interfaz gráfica que puede cargar páginas, rellenar formularios, tomar capturas y ejecutar JavaScript contra el DOM; un sistema de archivos persistente y compartido entre sesiones en /workspace/scratch; la posibilidad de publicar ChatGPT Sites sobre Cloudflare Workers; sub-agentes que delegan tareas; y tareas programadas automatizadas.
El autor subraya el potencial del entorno de código con acceso a Internet —frente al proxy restrictivo del Chat normal— para clonar repositorios de GitHub, instalar dependencias e interactuar con la web. También compara la oferta de OpenAI con la de Anthropic, cuyo contenedor con acceso limitado a Internet fue presentado en septiembre de 2025, y señala la ausencia de changelogs detallados por parte de OpenAI. La pieza cierra mostrando un sitio web de ejemplo construido con ChatGPT Sites sobre la simbología medieval del pelícano.
