Putin se refugia en búnkeres y reduce sus apariciones ante el avance de las amenazas ucranianas

Fuentes: Putin se refugia en búnkeres y reduce sus apariciones ante el avance de las amenazas ucranianas

El Kremlin ha multiplicado las medidas de seguridad en torno a Vladímir Putin tras el incremento de ataques ucranianos en territorio ruso y varios atentados dirigidos contra altos mandos militares. El punto de inflexión, según el Financial Times, fueron operaciones que hasta hace poco parecían impensables: drones que alcanzan Moscú, sabotajes en instalaciones estratégicas y el intento de asesinato del general Aleksandr Chaiko, figura próxima al aparato militar ruso.

En respuesta, Putin ha reducido de forma drástica sus desplazamientos, trabaja desde búnkeres durante largas temporadas y ha abandonado varias de sus residencias habituales. Las personas de su entorno más cercano están sometidas a controles extraordinarios, con restricciones sobre teléfonos móviles, dispositivos conectados a internet y transporte público, mientras se multiplican los sistemas de vigilancia.

La seguridad ha pasado a ocupar el centro del funcionamiento del Kremlin. Putin dedica la mayor parte de su tiempo a la guerra y a reuniones con responsables militares y de inteligencia, mientras las cuestiones de política interna han quedado relegadas. Analistas citados por Reuters sostienen que cuanto más crece la amenaza, mayor es el peso del aparato de seguridad en las decisiones del Estado. Una fuente declaró a Le Parisien que Putin "tiene motivos objetivos para temer".

El aislamiento tiene también consecuencias políticas: las apariciones públicas se han reducido y las imágenes difundidas por el Kremlin intentan transmitir una normalidad que contrasta con las extraordinarias medidas de protección. Más de cuatro años después del inicio de la invasión, la guerra que debía reforzar la imagen de fuerza del Kremlin ha obligado a Putin a construir una fortaleza alrededor de sí mismo.