El comercio global enfrenta riesgos significativos en puntos críticos de navegación marítima, según un análisis reciente. El Estrecho de Ormuz, vital para el transporte de energía, es particularmente vulnerable a la interrupción por parte de Irán, con una capacidad limitada de rutas alternativas. La ruta del Canal de Suez, que maneja aproximadamente el 12% del comercio mundial y el 10% del petróleo, también es susceptible a bloqueos, como lo demostró el incidente del Ever Given en 2021, que causó pérdidas diarias estimadas en 9.6 mil millones de dólares. Otros puntos críticos incluyen el Estrecho de Malaca, esencial para el suministro de petróleo a Asia Oriental, la entrada sur del Canal de Suez, amenazada por la inestabilidad en Yemen, y el Canal de Panamá, cuya operación depende de los niveles de agua dulce y se vio afectada por una sequía reciente. La ruta del Cabo de Buena Esperanza sirve como alternativa, pero implica un aumento considerable en la distancia y el tiempo de viaje. Finalmente, el Estrecho de los Dardanelos y el Estrecho de Gibraltar, controlados por Turquía y el Reino Unido respectivamente, son puntos estratégicos clave para el flujo marítimo global, con implicaciones geopolíticas significativas.
