Noware, el estudio creativo neoyorquino formado por Harry Isaac y Sebastian Bidegain, lanzará en octubre su primer lote de producción del collar Puff, una pieza de joyería que esconde en su centro una memoria USB de 128 GB con una pequeña pantalla personalizable. El proyecto nació en 2025 a partir de un prototipo publicado en redes sociales que acumuló más de un millón de visualizaciones y miles de solicitudes en lista de espera. Cada collar combina acero inoxidable y una pieza central naranja de tacto blando inspirada en texturas alimentarias, biología celular y dispositivos táctiles como teléfonos y radios antiguos. Al conectarlo al móvil o al ordenador, la pantalla central muestra animaciones reactivas, incluido un modo acuario, y los usuarios pueden crear sus propios diseños con un software abierto. El dispositivo no incluye batería interna, lo que alarga su vida útil como accesorio. Su principal inconveniente es el precio: 179 dólares por solo 128 GB, frente a los alrededor de 30 dólares de una memoria USB convencional. Los creadores atribuyen parte del coste al encarecimiento de la memoria por el auge de la inteligencia artificial y prevén abaratar el producto en futuras iteraciones, incluyendo versiones sin metal. Puff se dirige tanto a quienes valoran la estética como a profesionales con flujos de trabajo basados en USB, como fotógrafos, DJs o personal informático.
