OpenAI se enfrenta a una demanda de Apple por presuntas sustracciones de secretos comerciales que podrían afectar tanto al desarrollo de su primer dispositivo hardware —un altavoz inteligente móvil sin pantalla— como a su salida a bolsa, actualmente en preparación confidencial. La denuncia, presentada el pasado viernes, acusa a OpenAI de una pauta de conducta dirigida a obtener información confidencial de exempleados de Apple, incluido Tang Tan, actual director de hardware de OpenAI, y cita a más de 400 antiguos ingenieros de Apple que ahora trabajan en la compañía de inteligencia artificial.
Durante el último episodio del pódcast Equity de TechCrunch, los periodistas Kirsten Korosec, Sean O'Kane y Anthony Ha debatieron las implicaciones del caso. O'Kane consideró que, incluso sin medidas cautelares, el litigio introduce incertidumbre y posibles retrasos en los planes de hardware de OpenAI, un factor relevante para la valoración de la próxima OPV. Korosec anticipó que OpenAI optará por defender el caso en los tribunales, como ya hiciera con éxito frente a Elon Musk, en lugar de buscar un acuerdo rápido. La discusión también abordó las implicaciones sociales de un dispositivo «siempre escuchando», la fuga de talento entre ambas compañías y el riesgo reputacional de un segundo juicio de alto perfil en plena preparación de su salida a bolsa.
