Psiphon, una empresa de software con sede en Toronto que ayuda a los usuarios a evadir la censura en internet, planea abandonar Canadá si el gobierno federal aprueba el proyecto de ley de acceso legal (Bill C-22) en su forma actual. Según reportes de The Globe and Mail, la compañía está preparada a trasladar sus operaciones fuera del país para evitar que se le exija realizar cambios secretos en sus sistemas que comprometan la privacidad de sus usuarios.
El Bill C-22 obligaría a los proveedores de servicios electrónicos a modificar sus infraestructuras para permitir que las fuerzas de seguridad y el Servicio de Inteligencia de Seguridad de Canadá (CSIS) realicen vigilancia y monitoreo. Psiphon, fundada en 2006 como un proyecto del Citizen Lab, cuenta con 20 millones de usuarios mensuales a nivel mundial que dependen de su software para sortear bloqueos en países como Irán, Myanmar, Rusia y China. Ron Deibert, director del Citizen Lab, advirtió que la ley impide que herramientas esenciales de preservación de la privacidad continúen operando en el territorio canadiense, forzando a la empresa a elegir entre su modelo de negocio y la seguridad de sus clientes.
