Proxmox VE 9.2 marca un hito en la historia de la virtualización empresarial al debutar oficialmente con soporte nativo para arquitecturas ARM de 64 bits (arm64/aarch64), poniendo fin a una etapa en la que la plataforma austríaca estaba limitada exclusivamente al ecosistema x86-64. El anuncio, realizado a través del foro oficial de la compañía, confirma que esta edición comparte código base, repositorios de paquetes y ciclo de vida con su versión tradicional, lo que garantiza paridad funcional entre ambas arquitecturas.
El corazón técnico de Proxmox VE 9.2 para arm64 es Debian 13.5 "Trixie", con el kernel Linux 7.0 como versión estable por defecto. La distribución incorpora las mismas versiones de las tecnologías clave que la variante x86-64: QEMU 11.0 para la virtualización completa, LXC 7.0 para contenedores y ZFS 2.4 como sistema de archivos avanzado. Esta uniformidad se traduce en que la configuración, las herramientas y la documentación son idénticas a las de la versión para x86-64, con excepción de un conjunto reducido de particularidades arquitectónicas que la propia compañía ha documentado.
Entre las diferencias específicas de arm64 destaca que las máquinas virtuales arrancan exclusivamente a través de UEFI mediante la compilación ARM de OVMF (AAVMF), ya que SeaBIOS no está disponible en esta arquitectura. Tampoco existen las tecnologías de cifrado de memoria AMD SEV ni los vGPUs mediados Intel GVT-g, ambas capacidades reservadas a x86. Además, no existe un paquete a nivel de sistema operativo para microcódigo de CPU, a diferencia de intel-microcode y amd64-microcode. Los invitados solo se ejecutan en nodos de su misma arquitectura, lo que imposibilita la migración en vivo entre nodos arm64 y x86-64.
En cuanto al hardware soportado, Proxmox ha establecido dos niveles claros. El soporte completo y oficial se limita a las plataformas NVIDIA Grace Hopper y NVIDIA Vera, fruto de una estrecha colaboración con el gigante de los chips gráficos. La compañía agradece públicamente a NVIDIA por la confianza depositada y por facilitar el desarrollo, las pruebas y la hardening de la plataforma, hasta el punto de que Proxmox VE sobre arm64 ya se encuentra desplegado en producción sobre estos sistemas. El soporte adicional se ofrece en modo best-effort para hardware servidor basado en ARMv9-A o superior con UEFI, y generalmente también funciona en arquitecturas ARMv8-A, aunque sin las mismas garantías. Los populares microordenadores como Raspberry Pi quedan fuera, ya que el host requiere obligatoriamente arranque UEFI y descripción de hardware mediante ACPI, y no se admiten placas únicamente con device tree o arranque legacy.
El modelo comercial se mantiene coherente con la estrategia de la empresa. El repositorio pve-enterprise está disponible para arm64 y, como en x86-64, se recomienda para entornos de producción. Los hosts con suscripción activa reciben soporte enterprise con los mismos niveles de servicio. No obstante, las suscripciones para arm64 son independientes de las de x86-64 y, por ahora, solo se adquieren bajo solicitud contactando con el equipo de ventas. La compañía ya trabaja en builds internas de otros productos de su catálogo, como Proxmox Backup Server, y asegura que la priorización dependerá de las necesidades de sus clientes empresariales.
Desde una perspectiva más amplia, este movimiento responde a una tendencia del sector: la creciente relevancia de ARM en el segmento servidor, impulsada por la eficiencia energética y por el auge de cargas de trabajo de inteligencia artificial, donde plataformas como NVIDIA Grace Hopper cobran protagonismo. Proxmox, que ya cuenta con una base sólida en virtualización basada en Linux, busca posicionarse como opción también para las denominadas AI factories de NVIDIA. La compañía adelanta que trabaja con otros fabricantes de servidores en sus respectivos planes ARM, con la intención de ampliar la lista de hardware oficialmente soportado en el futuro.
En resumen, Proxmox VE 9.2 para arm64 no es un avance experimental ni un technology preview: es un lanzamiento plenamente productivo, con soporte oficial, repositorio enterprise y respaldo de NVIDIA. Aunque el catálogo de hardware certificado es todavía reducido y los clusters mixtos no se recomiendan oficialmente, la paridad de versiones y herramientas allana el camino para que las organizaciones que ya confían en Proxmox puedan extender sus despliegues a la creciente oferta de servidores ARM del mercado, especialmente en escenarios vinculados a la inteligencia artificial y al procesamiento de alto rendimiento.
