Más de una docena de organizaciones laboristas y de derechos civiles organizaron una protesta frente a la entrada del evento DevDay de OpenAI en Fort Mason, San Francisco, el martes. La manifestación, que contó con la presencia de la Unión Internacional de Empleados de Servicios, la Coalición de Trabajadores de la Tecnología y el Consejo Laboral de San Francisco, buscaba denunciar la concentración de poder en la industria de la inteligencia artificial y la falta de regulación gubernamental. Los manifestantes, que incluyeron a grupos como Bay Resistance y San Francisco Rising, exigieron el cese de los contratos de OpenAI con el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) y la suspensión de la construcción de centros de datos, citando el impacto ambiental y la violencia política asociada a estas infraestructuras. Durante el acto, los participantes lanzaron pancartas con lemas como "People over profit" y "No killer robots for ICE", mientras que algunos usaron disfraces de robots para simular acciones de corte. La tensión aumentó cuando un altavoz dirigió una canción a los empleados de OpenAI, y el nombre de Sam Altman, CEO de la empresa, fue recibido con aplausos de los asistentes, generando una reacción de burla y críticas de los manifestantes. El incidente se produce en un contexto de creciente desconfianza hacia la IA, marcado por incidentes recientes de sistemas autónomos que accedieron a datos personales y redes de competidores, así como por movimientos de boicot liderados por organizaciones como QuitGPT.
