Una persona de 42 años de origen marroquí, Abderrahim Fakir, falleció el domingo en el barrio de Pilastro, en Bolonia, tras ser inmovilizado por dos agentes de policía que se sentaron sobre él mientras suplicaba ayuda. Un vídeo difundido por medios italianos muestra a Fakir gritando repetidamente "aiuto, aiuto, basta" y, tras dejar de moverse, a los agentes atándole los tobillos y comprobando después sus signos vitales junto con los paramédicos. Fakir padecía problemas cardíacos y asma, residía en Italia desde los cinco años y regentaba una pequeña empresa de mudanzas y limpieza. La fiscalía ha abierto una investigación y ha solicitado las grabaciones de las cámaras corporales.
La noche del lunes, cientos de personas se concentraron en Bolonia y la policía respondió con gas lacrimógeno y cañones de agua tras lanzamientos de petardos. El caso ha sido comparado con el asesinato de George Floyd en Estados Unidos. La oposición italiana y asociaciones de derechos humanos han exigido explicaciones, mientras que el Gobierno de Giorgia Meloni, incluidos el ministro del Interior Matteo Piantedosi y el vice primer ministro Matteo Salvini, han defendido la actuación policial. La abogada Barbara Spinelli explicó que Fakir residía legalmente en Italia pero temía ser expulsado.
