Propietarios de Fisker se unen para evitar desastre

Fuentes: The Righteous EV Owners Who Won’t Let Their Broken Cars Die

En octubre de 2024, Svein Hodne, un jardinero noruego, quedó atrapado dentro de su Fisker Ocean eléctrico tras una avería que dejó el vehículo sin energía y con las puertas bloqueadas. La situación, agravada por la reciente bancarrota de Fisker, desató una respuesta inesperada: una comunidad global de propietarios de Fisker, la Fisker Owners Association (FOA), se movilizó para ayudar. A través de una cadena de contactos online, Jens Guthe, un exbanquero noruego que se había dedicado a ayudar a otros propietarios de Fisker, le proporcionó asistencia técnica crucial para liberarlo. Este incidente puso de relieve la creciente necesidad de un 'derecho a la reparación' en un mundo donde los vehículos modernos, controlados por software propietario, dejan a los usuarios vulnerables ante la quiebra de los fabricantes. La FOA, ahora con más de 4,000 miembros, se ha convertido en una especie de compañía automotriz improvisada, buscando soluciones y piezas para mantener los vehículos en funcionamiento, desafiando el modelo tradicional de propiedad de automóviles y planteando preguntas sobre el control del consumidor en la era de la tecnología conectada. El caso de Fisker y sus propietarios ejemplifica una tendencia hacia la auto-suficiencia y la búsqueda de alternativas a las grandes empresas tecnológicas.