La aparición de algas verdeazuladas tóxicas en los lagos Camlough, cerca de Newry, y en los lagos de Craigavon ha provocado el cierre de zonas de baño y la suspensión de deportes acuáticos durante la temporada alta de verano en Irlanda del Norte. El Departamento de Agricultura, Medio Ambiente y Asuntos Rurales (Daera) confirmó la presencia de la bacteria el 13 de julio en Camlough y el 21 de julio en Craigavon, donde ya se han instalado señales de advertencia.
El Centro de Ecología e Hidrología del Reino Unido registra actualmente 247 proliferaciones de algas en Lough Neagh y en otros sistemas acuáticos norirlandeses, 80 de ellas detectadas en junio y julio. Las toxinas pueden causar irritaciones cutáneas y enfermedades a personas y animales en contacto con el agua.
Karl Toner, propietario de un puesto de café, un camping de lujo y un servicio de alquiler de paddle surf en la orilla de Camlough, aseguró que la afluencia de visitantes se ha desplomado desde la advertencia: "Es como tener un parque de atracciones y no abrirlo". Joanne Callan, nadadora habitual desde la pandemia, destacó el impacto físico, emocional y social del cierre sobre la comunidad de más de cien bañistas. Rachel y Tilly Turkington, de Derrytrasna, explicaron que han evitado introducirse en el agua y adquirido una tabla de paddle surf que no se atreven a usar allí.
Un análisis de la BBC recuerda que aproximadamente cuatro décadas de fósforo acumulado en el sedimento de Lough Neagh alimentan las blooms, a lo que se suman vertidos agrícolas, aguas residuales, fosas sépticas sin mantenimiento y detergentes domésticos. El Nutrient Action Programme es la principal herramienta política para atajar el problema, aunque los expertos advierten de que no existen soluciones rápidas ni baratas.
